La presidenta rechazó que sus conferencias deban sujetarse a los lineamientos de derechos de las audiencias y afirmó que seguirán siendo un espacio para informar de forma directa a la población.
La presidenta Claudia Sheinbaum respondió a la propuesta de la oposición para analizar si las conferencias mañaneras deben cumplir con los lineamientos sobre derechos de las audiencias. Durante su conferencia de este jueves, aseguró que quienes no estén de acuerdo con ese formato simplemente pueden optar por no verlo.

Sheinbaum defendió las mañaneras como una herramienta para informar de manera directa sobre las acciones de su gobierno. Señaló que este espacio permite dar a conocer temas que, a su juicio, no siempre reciben suficiente cobertura en otros medios de comunicación, sin depender de intermediarios.
La discusión surgió luego de que legisladores de oposición plantearan revisar si las conferencias presidenciales deben incluirse en las reglas que protegen los derechos de las audiencias. El tema fue mencionado durante los trabajos de la Comisión Permanente del Senado, donde pidieron mayor claridad sobre su alcance.
La senadora del PAN, Kenia López Rabadán, consideró importante definir la naturaleza de las mañaneras y establecer si el contenido que se presenta corresponde a información, opinión o análisis. También señaló que debe revisarse el papel de los medios públicos que transmiten estas conferencias.
Ante los señalamientos, Sheinbaum negó que la discusión sobre los derechos de las audiencias tenga como propósito limitar la libertad de expresión. Afirmó que su administración no busca censurar a los medios y recordó que los lineamientos en debate ya están contemplados en la legislación vigente, aprobada con la participación del sector de la radiodifusión.













