Expertos y exjueces penalistas buscan demostrar con pruebas científicas que el joven vigilante es inocente del feminicidio de Edith Guadalupe.
El caso de Juan Jesús, el vigilante de 24 años vinculado a proceso por la muerte de Edith Guadalupe, ha dado un giro inesperado que promete sacudir los tribunales de la Ciudad de México. Lo que comenzó como una defensa aislada se ha transformado en un auténtico movimiento legal: más de 50 abogados han decidido cerrar filas para demostrar que el joven es, en realidad, un chivo expiatorio en una investigación llena de dudas.
Jesús Briones, quien encabeza este equipo jurídico, anunció que a la defensa se sumarán también exjueces penalistas de gran trayectoria. El objetivo es claro: derribar los argumentos de la Fiscalía que, hasta ahora, no han logrado convencer a una sociedad que percibe irregularidades en el proceso.

Una defensa “científica y objetiva”
La estrategia de este frente común no se basará solo en retórica, sino en un análisis riguroso de los hechos que, según denuncian, fueron ignorados durante la vinculación a proceso:
- Falta de oportunidad: El equipo legal señala que a Juan Jesús se le dictó formal prisión sin permitir que su defensa original expusiera las pruebas que lo desvinculan de la escena del crimen.
- Pruebas científicas: Los abogados trabajarán con peritos especializados para demostrar de manera técnica que el joven no participó en el feminicidio.
- Cuestionamiento a la Fiscalía: La comunidad y los expertos legales critican que la narrativa oficial carece de solidez y que se apresuraron a señalar al vigilante para cerrar el caso ante la presión pública.

Por la verdad, no por la estadística
Este despliegue masivo de apoyo legal subraya una preocupación latente: la posibilidad de que un inocente termine tras las rejas mientras el verdadero culpable sigue libre. “Vamos a trabajar para que la justicia sea objetiva y no una simple simulación”, afirmaron los defensores.
El caso de Juan Jesús ya no es solo una batalla individual; se ha convertido en un símbolo de la lucha por el debido proceso en la capital, donde 50 voces expertas ahora exigen que la ciencia y la verdad pesen más que las acusaciones sin sustento.













