El titular de la SSPC aclara que la protección fue una recomendación del Gabinete de Seguridad y no por un peligro inminente
Desde el corazón de Culiacán, Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, lanzó un mensaje de calma tras el revuelo causado por el incremento en la custodia personal del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya. Harfuch fue tajante: el exmandatario no es un blanco de ataques ni ha recibido amenazas de muerte; su seguridad es simplemente una medida preventiva estándar.
A diferencia de lo que se podría pensar, Harfuch explicó que no fue Rocha Moya quien pidió protección, sino que el propio Gabinete de Seguridad recomendó asignarle un pequeño cuerpo de escoltas. Esta decisión se basa en dos factores lógicos: su reciente cargo como gobernador y el complejo contexto de violencia que históricamente ha golpeado a Sinaloa. “Es un exfuncionario en un estado con hechos violentos; lo normal es que tenga escolta”, puntualizó.

Puntos clave del reporte desde Sinaloa:
- Cero amenazas: Harfuch confirmó que no hay evidencias de que la integridad de Rocha Moya corra peligro por parte de grupos armados.
- Proceso de extradición en pausa: Mientras tanto, el gobierno mexicano, a través de Luisa María Alcalde, ha pedido a EE. UU. que presente pruebas reales antes de proceder con cualquier detención, cuestionando la “urgencia” de la solicitud extranjera.
- Presencia militar: Actualmente, el estado está blindado por más de 13 mil efectivos de la Sedena para evitar que el vacío de poder genere un repunte en la violencia.
- Situación actual: Pese a la tensión política, Harfuch señaló que no se ha detectado un aumento extraordinario de violencia tras la licencia del gobernador, aunque el estado mantiene un promedio de 8 homicidios diarios.
Con este mensaje, el Gobierno Federal intenta separar la tormenta legal que enfrenta Rocha Moya por las acusaciones de narcotráfico en EE. UU., de la realidad operativa en el estado, asegurando que la prioridad sigue siendo la estabilidad de Sinaloa y no solo la protección de sus exfuncionarios.














